Hablemos



Hablemos de tus males, aquellos miedos que están en tu profundidad, todo ese dolor que acumulas dentro, todo esa carga de heridas, algunas cerradas y otras que siempre estarán sangrantes.
Que me podrías decir de tus ilusiones dilapidadas y de tus sueños rasgados, de tus incertidumbres y tus desencantos.
De lo que quisieras que yo fuese y no he sido, de los fallos que he cometido.
Háblame de tu pasado, de todo lo que ocurrió cuando aún no nos conocíamos y de aquello que, aun conociéndonos, nunca nos hemos contado.
Háblame de tu presente, de cómo es tu día de cómo te sientes a mi lado y del porqué en el transcurso de los días me cuesta tanto entenderte.
Cuéntame cómo es tu camino, si puedo acompañarte y cómo hacerlo, dónde empieza y donde quieres que termine, si tiene bifurcaciones para saber cuáles eliges.
Cuéntame cómo dejaste de construir los puentes de tu ilusión que dirijias hacia mí y dejaste de luchar para empezar a olvidarme.
Dime cuántas oportunidades desperdiciaste por mí y a cuántas te negaste por conocerme.
Dime cuándo te abandono la magia, esa magia que tanto nos unía a pesar de ser tan distintos
Háblame de ti, de lo que te forma y de todo lo que tú eres para volver otra vez a conocerte, y entonces yo te hablaré de mí y de lo que me hace a pesar de todo este tiempo, no conocerte.

Yo te hablaré de mis males, del pasado del presente. Para que te pueda comprender, para que me puedas entender, para darnos una oportunidad hoy, para que sigamos teniendo un mañana. Para que no me cargues unas esperanzas y expectativas de las que yo no puedo saber nada, para que mis dudas no destruyan tu mañana. Para que me abras tus puertas, para que yo no te cierre las mías
Rompamos los muros que los dos nos hemos creado para eliminar el mal que nos va distanciando.

1 comentario:

  1. La tarde que te fuiste me arrodillé en el centro de la cama, bajé la vista y observé en la almohada pequeñas letras húmedas, me acerqué y escuché poemas.
    Bajó la noche y los leyó para mí, delicada, penetró mi espíritu mientras exclamé tu nombre, más allá de mí.

    Mi beso, Agapxis, es muy emotivo lo que has escrito, cuídate

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Hola. Gracias por tu comentario.