Miedos



Sera la tormenta que en mi se está librando, o será algo de mi interior que está cambiando,
pero llegaron los miedos y en mí se fueron quedando.
Hay veces que las ansiedades se disponen a pasear por mis caminos, agotando las noches, mientras asaltan a la conciencia en trepidante batalla contra los sueños, que me revolotean sobre la imaginaria voluntad de mi irrealidad, ya no me quedan paciencias para soportar tantas ausencias, tanta falta de claridad, se van con mi fe con mi esperanza y me roban la presencia sus presencias y cada día más y más, porque cada despertar se presenta como un juego de azar, sin saber a quién se llevara, en el cortejo a los sueños perpetuos, extirpándome su amistad.
Tal vez sea la vida la que me prepara para comprender el paso final, será que es el explícito ritual por el que todos tenemos que pasar, soy un hombre con la fe justa, casi en menguante que busca como todos las respuestas, las respuestas, que me puedan estimular en comprensiones lógicas, esas que al final…  sé que por mucho que busque no lograre encontrar.

Sé que soy un parásito del amor que vivo con la ilusión de amar, que es una droga que corre por mis venas y que necesito todos los días, sé que puedo ser un egoísta siempre necesito más, que me desespero, me contamino de mi propia desesperación, pero necesito sentirme amado avivar todo los días las llamas del corazón, porque descubrí que cuando dejas el fuego solo, acaba apagándose, cuando tu hipocresía te envuelve y vives de espaldas a la realidad te haces daño muncho daño y los corazones se rompe y los miedos vuelven, las soledades se enquistan y mi ser, no está preparado para vivir sin alguien a su lado.

la seguridad labrada en mi ser a lo largo de los años, se marchó, así, de repente y ya no quise perseguirla más, ella me dejo solo, con los miedos, en medio de la vorágine de la sociedad, me propuso ser un hombre con voluntades y lleno de debilidades, que se consumía entre ellas, cerrando los ojos a los estímulos, esos que te ayudan en el camino y que justo cuando los necesitas no están, y es entonces cuando nace el inconformismo, esa bestia que te tira para delante, que te arrastra sin piedad, que te pide más, que no se sacia y te lleva a la deriva por la vida sin encontrar los puntos medios o el equilibrio sobre la cuerda(camino) que se balancea de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de arriba abajo o de abajo a arriba, produciendo los vértigos en tu estómago, que se van enquistando y convirtiendo en miedo; y es entonces cuando necesitas la ayuda y el apoyo que no te defraude, es entonces cuando necesitas  un hombro a tu lado para refugiarte, una mano que seque tus lágrimas de impotencia y que te saque de la laguna del fracaso para empujarte a superarlo.
                                               “y solo los que te aman sin condición son capaces de aguantarlo”

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