Velos Negros



De la mano de una luna extraña, el que escribe se pierde en el mar de la nostalgia.
Tal vez, si me dieran esa luna para mí, podría iluminar la luz que falta a mi alma,
tal vez, a si, no me preguntase que hacer en la noche, devorando  minutos en vela, que por horas concluyen y se difuminarían en las sombras de los recuerdos adquiridos de la deuda del día y que me sobrevuelan al acecho de los sueños, que intentan el secuestro del alma cuando en el silencio mudo de luz lucha por su liberación.

Yo no sé de velos negros,
no conozco la historias altivas,
ni locuras cautivas
de desorientados cuerdos
que vagan en las noches
escondidos tras sus propios reproches.
Solo sé que hay vuelos de amor
picoteando la soledad,
en sombras que nublan los sentidos
y silencios que no paran de gritar
a los pensamientos suspendidos
en el techo de mi intimidad.

Y en tus ojos de azabache profundo se martirizan mis miradas de deseo, tras los destellos de una pequeña luna que auxilia la nostalgia que camuflada tras la magia del momento,
Hay de mí…
desparrama la locura hasta niveles inciertos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola. Gracias por tu comentario.