El Destino



Yo encontré dentro de mí
un hombre cerrando
los ojos al destino,
no esperaba nada
del sacrificio olvidado
a la conspiración del alma,
quizás nunca sabré
como seduje mi propio corazón,
pero en algún punto
nació el juramento
de no fallarle
al diario pendiente
del presente inminente
y dejar que el error
se consuma en el pasado
donde jamás deberá  ser auditado.

Y aun que me sigue del pretérito
una loca e ilimitada razón,
de quitar la mirada al destino,
mientras aprendo  a caminar
voy serenando el corazón,
pues yo creo en la intuición
y en cerrar los ojos para andar
por el camino
que el destino,
quiera pisar.

Imagen: -Creation- de Adam Spizak

1 comentario:

  1. hermoso
    como siempre
    hay momentos que la intuición no se separa del corazón ,y sin pensar
    puede ser algo fatal,en las emociones

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Hola. Gracias por tu comentario.