Silencio



Y fue el silencio el que me dio todas las respuestas,
se desgarraron detrás de cada una de mis preguntas.
Sabes…  cuando menos lo esperas todo llega
a veces es como un rojo sangre que te voltea y paraliza,
te ata al seno de la profundidad, enseñándote el miedo que miente a la realidad.

otras en cambio te impregna con los aires un verbo cálido y te susurra animándote a buscar las pesquisas que planean sobre la duda y luego cuando lo escuchas, cuando lo sientes, te comprendes y sabes que hay esta todo lo que necesitas  para seguir adelante. 

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2 comentarios:

  1. ¿Sabes, amigo Agapxis? yo también pienso así, que muchas veces algunas respuestas se encuentran en el silencio, en ese mundo interior que debe ser escuchado, solamente, en silencio, aunque a veces, no tengan respuesta, pero sí es necesario alimentarse de esa paz interior durante unos momentos al día, para seguir caminando, porque en las reflexiones internas podemos encontrar algunas veces esa respuesta que tanto se necesita, aunque se, que a veces, dan ganas de gritar y gritarle al mundo mil cosas que hacen daño en el interior y desean sean escuchadas.

    Tu blog, tu mundo rico en poesía, sentimientos, emociones, reflexiones, me alimenta, por eso vengo aquí cada día, a leerte, a descansar entre tus letras, a respirarlas, a impregnarme de ellas, y a volar entre ellas. Tu blog, sí es mi adicción... sigamos, pues, bailando al compás del viento entre letras, que nos dan de beber y nos dan vida.

    Un placer estar aquí, ójala nunca acabe de leer todas las entradas de tu blog y así seguir descubriendo alguna más cada día.

    Un beso y un abrazo enormes, amigo mío.

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  2. "A veces" yo descubro los errores incrustados en este silencio de la lectura por los cuales me siento limitado y gracias a ti hoy descubri uno.
    Ese dialogo que se convierte en monologo bajo ese silencio en el que pasa todo y por el que pasa todo y del que si aprendemos a hacerlo constante no dejara gratas y sutiles sorpresas, claro que también nos dará nostalgias, dolores sordos que al fin y al cabo dejaran y nos arrastraran a ese punto de serenidad necesario para saber de que la locura cuando nace e dentro es calma efervescente.

    Besos y abrazo María.

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Hola. Gracias por tu comentario.