Monotonía

He habitado el lado izquierdo de tu sorpresa
y a sorbos de café me quieres desterrar
o tal vez solo olvidaste el azúcar
que no le pusiste a tu promesa,

Hay una flor sobre la mesa
junto al café, aún caliente,
no lo entiendes todavía,
la flor es la forma valiente
de tapar mi cobardía.

Yo lo intento todos los días
pinto  una imaginaria sonrisa al sol
que se esconde tras la monotonía.

Y el café se va consumiendo
mientras, crece el silencio,
mientras sobre la mesa
la rosa se va haciendo invierno
y como gaviotas efímeras
alejan la promesa
que me lleva al infierno.

Las miradas siguen calladas
tras las tazas  recién apuradas,
la mía esperando romper la cobardía,
la tuya,
no sé,
creo que viaja en la monotonía.

Aturdido sigo hecho trizas,
esos viajes a isla monotonía
son como la piratería,
me roban el derecho a la valentía
y me convierten en cenizas,
nostalgia dormida,
cuerpo de polvo
y alma suicida.

Ya se asoma el mundo
disfrazado de impávido día,
pasa por mi puerta el autobús melancolía
y yo vuelvo a cogerlo en la esquina
por la que mis sueños se marchan a la deriva
con mis ilusiones inyectadas en chutes de monotonía.

Imagen: Adrian Borda -She Had Flowers In Her Hair-

1 comentario:

  1. Muy bien descrita en tu poema esa monotonía que, con el tiempo, va destruyendo y consumiéndose el amor entre silencios, entre miradas, entre reproches, entre la cobardía, entre las sombras, nostalgia que empapa de lágrimas y almas que van muriendo en una lenta agonía.

    Bellísimo tu poema, amigo Agapxis, me ha encantado.

    Un beso.

    ResponderEliminar

Hola. Gracias por tu comentario.