La Sombra Es Un Horizonte



En tu pecho descansa la mirada
de mi pupila desesperada
y una sombra de níquel pálido
contonea tu cuerpo cálido.

Yo soy el fauno embriagado
de lo naturales encantos,
que tu cuerpo de belleza preñado
en mis ojos ígneos ha dejado.

La sombra es un horizonte de fantasía,
la piel tórrido deseo caprichoso,
mi pupilas ya no quieren mirar al cielo
ahora los ángeles anidan sobre tu pecho,
tersan tu piel con liras de poesía
y hacen versos, versos al horizonte
de una tarde que no duerme,
saturada entre blondas de edredones,
donde el hombre sediento
del pecado de tu turgencia
voltea, en la impaciencia.

Son las sombras sobre tu piel marcadas
las que se quedan aposentadas,
deforma, coronada e inconclusa,
detrás de la trasparente blusa
donde guardas tu ombligo de musa,
en el silencio de esta tarde
donde los deseos se vuelven solturas
y los cuerpos comulgan sin ataduras.

El desnudo ya es primavera
o tal vez un caluroso verano,
que esta siesta espera,
que tu piel acaricie mi mano.

Imagen: Encontrada en la red.

2 comentarios:

  1. No había comentado este bellísimo poema, pero aquí estoy para marcar mis huellas en el horizonte donde la sensualidad se viste de poesía, cuerpo, deseo y primavera.

    Me ha encantado este poema, con la imagen, y aquí descansé un ratito, porque me está sirviendo de fuente de inspiración para una entrada en mi blog, que será la siguiente que publique, porque tú también para mí eres mi fuente de inspiración, gracias.

    Un beso.

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    1. Mi casa es tu casa, mis letras la silla que te ofrece este aprendiz de poeta.

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Hola. Gracias por tu comentario.