Palabras



“En la marea alta de mi vida, salgo a flote sujetándome a las palabras”

Parió mi alma, cadencia de palabras, partos sonoros que vuelan libres al mundo que los atrapa; yo me he enamorado del dulce sabor de las palabras, ese cuerpo que de negro se retrata y vuela sobre mi mano, para posa su belleza en una playa de arena blanca, donde las olas dejan semillas incrustadas, dóciles arañas que llegaran a tus entrañas.
Palabras con matices toleradas, graciosos sonidos que parten del alma, educa mi razón y se liberan en mi garganta.
Palabras, precioso tesoros escondidos en libros devorados y exprimidos, sirenas encendidas en armonía y rutina que descifran claves clandestinas, como la vida misma.

Palabras desquicios hirientes, mortajas de gentes, que se enquistan en prosas amargas y angustiosas en rigores capaces de marchitar las más bellas flores, versos doloridos despuntando entre suspiros atrevidos, que en forma de transparente e inmaculado suspiro serán esparcidas por atrevidas, por atrevidos.  

Palabras que brotan y abortan, días de magia y alegría en desgarros de alma, que se enfrían y majan lágrimas, propuestas tenues que avanzan y roen los inviernos latentes e indiferentes de los que pasan por enfrente.

Palabras desnudas, estructuras que portan sentimientos, con aliento, sin aliento, siempre a favor o contra el viento, palabra de paz, de odio, de dolor, de calma y amor; palabras, que rompen el silencio, de momentos indecisos, de placeres sumisos; palabras, que llaman, que claman y exclaman; palabras, que tiembla, que transmiten ,que aconsejan, envueltas en dudas, cargadas de quejas; palabras, que perciben, que describe, que sostiene, que coinciden; palabras, abiertas, cerradas, esdrújulas, graves, llana; palabras, que mitigan, atenúan y atesoran, desatan, conforman, aplacan,
Palabras, que se hacen poesía, canción, cuento, relato, arte y literatura, que embellece a quien las ofrece; reinas del día, que saltan y perfuman con alegría, de tristeza de melancolía, de pereza, de juventud generosas, con fe y piadosas; palabras aletargadas, escondidas, divididas, asustadas, ensimismadas, entusiasmadas; palabras que erizan, que hechizan, que envuelven, que disuelve, que derriten, que dejan, que permiten.


palabras, antiguas, rescatadas, olvidadas, corregidas, desgranadas, buscadas, atendidas y explicadas, que se exponen en atriles y en palestras sutiles, de filósofos y anacoretas, de científicos y poetas, de escritores y oradores, de sabios y autodidactas, soliloquios que bastan; palabras mías, tuyas, suyas, de ello...palabras …, palabras …, palabras …

                   No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.
                                                                                                               Cicerón

Imagen: Siren Without a Song  Pintado a mano Fotografía Digital por Charlie Terrell


2 comentarios:

  1. Me has recordado a un poema que escribí hace tiempo sobre las palabras, he ido a buscarlo pero me pierdo en mi blog jajaja pero más o menos decía que hay palabras que se sienten, que acarician, que besan, que abrazan, que transmiten, que laten... las palabras cuando se tratan de sentimientos positivos dan mucha energía, lo peor es cuando se transmiten para hacer daño.

    Un beso.

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    1. Las palabras esas maravillosas e inocentes mensajeras que vuelan hacia el exterior esparciendo lo que aflora en nuestro interior.
      Y como dije también en alguna ocasión las palabras no duelen, duelen las intenciones de quienes las liberan.
      Besos María.

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