Demonios



Las incógnitas, no quiero olvidarlas
y es que no se ya donde guardarlas,
tus demonios se desvisten despacio
seguros de encandilar mis espacios
y beber los jugos de mi alma
cuando le vienen en real gana,
anestesiado estoy de horas inciertas,
en la que insinuó mis incógnitas
con la esperanza sujeta
en que las respuesta será concreta
y en tu infierno se queman
las ilusiones que me compensan,
más yo, sigo aquí,
como siempre, perdido,
con mis demonios, distraídos
en siluetas imaginarias
que me roban el pensamiento
y calman al hombre del eterno tormento.

¿Por qué no mandas tus demonios
en expedición solidaria?
a rescatarme de esta noche imaginaria,
donde vivo desesperado entre llamas
que siempre queman en la misma herida,
la que se abre en brecha
segando del tiempo su cosecha,
mientras necesito almizcles de seseo
que confirmen la juventud que poseo.


Imagen: "El demonio" cuadro de Mijaíl Aleksándrovich Vrubel.

4 comentarios:

  1. Horas inciertas, esas que algunas veces nos intranquilizan, nos hacen dudar, interrogar, sentir la inquietud en nuestro interior, la impotencia en esos momentos en los que nos paralizan los pensamientos negativos, y nos endemonian la razón, rompiéndose la calma de nuestros días.

    Un beso.

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  2. Horas en las que no llega la necesida tan latente e impulsiva de sentirse cobijado por el amor.
    Saludos amiga.

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  3. Demonios que siempre nos acompañan, unas veces duermen y otras... En tus versos me encuentro.
    Saludos, Agapxis.

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    1. Hola Auroratris, demonios que unas veces duermen y otras nos provocan para abandonarnos a nuestra suerte.
      Un saludo, Auroratris.

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Hola. Gracias por tu comentario.