Lluvia (abstracto)



Tú escribiste  lluvia
y yo la quiero definir,
les grite a las musas
¡Apiadaros de mí!

El poeta no sabe del tiempo,
pero si describe momentos.

Un momento:
Pálidos se vuelven los cielos
que predicen el llanto de otoño,
mas la tarde se cierra en velos
ya se moja el madroño.

Sigue el momento:
El silencio es tenue, se hace vago
y se despierta en la noche de su letargo,
la tierra se unge de agua fresca
que empapa el polvo de su alma seca.

Lo vuelvo a seguir:
La lluvia se derrama
tras los cristales de mi ventana,
la luna se arropa sobre el horizonte
y de plata ilumina
las gotas que mojan el monte.

¿Y las musas?

Las musas no se quieren mojar
ellas solo se mojan
cuando tiene que llorar.

Ellas
Suelen tomar una taza de té,
mientras cruzan las piernas sentadas
en las terrazas de un café.

Musas de café,
¡inspiradme!

¿Y el poeta?
El poeta cuando llueve
no quiere mojarse los pies
y salta los charcos
en barquitos de papel.

¡Pobre poeta, se mojara los pies!

La lluvia moja el cristal,
tras en el que el poeta  
se quiere inspirar,
mil gotas se suicidan sin parar
bailando la danza del zig-zas

¿Y las palabras?
La lluvia moja las palabras
que no tienen paraguas
y las musas empapadas
se quedan ensimismadas.

Las musas no quieren
palabras empapadas
toman té, viendo la lluvia caer.

Bueno ellas saben lo que hacer
¡las palabras!
no, las musas.

Tú dijiste lluvia
y la lluvia fue palabra,
¿dónde hay un poeta
que sepa definirla?
¿Dónde hay una musa
que sepa inspirarla?

Tú dijiste lluvia
y la lluvia se hizo… magia

llovió.

2 comentarios:

  1. La verdad es que tus dos poemas me han agitado los sentidos y emocionado, todo lo que te ha inspirado la lluvia de mi palabra motivada, amigo Agapxis, me has llegado al alma con tus dos entradas, porque además, las recibo como un regalo abrazado. Mil gracias, por este proyecto conjunto.

    Has pintado la lluvia de magia,
    tejiéndola con matices de oro
    describiendo entre las nubes
    sensaciones multicolores,
    ya no hay silencio, solo hay bella poesía
    derramada de lluvia,
    que moja los cristales de tu alma
    entre las musas de tu inspiración
    a quiénes felicito por tan bella poesía
    que te han inspirado.

    ¡¡¡Felicitaciones y aplausos, amigo Agapxis!!!! cada vez me sorprendes más.

    Más besos grandes.

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  2. Sinceramente María, creía que no era ya capaz de escribir algo que e convenciera, aunque fuese un poquito sobre la palabra lluvia, era como si la motivación se hubiese esfumado, pero de un día para otro nacieron estos versos los cuales me hicieron ilusión y decidí darles luz.

    Sabiendo que te gustarían.

    Quizás la lluvia tu lluvia
    ya no vuelva a caer
    confundida en la noche
    y golpeando los ojos del alma
    Quizás ya no vuelva a caer
    en silencio y si ruido
    y sin tiempo que la quiera detener
    Quizás algún día
    la lluvia dejara
    solo recuerdos y alegría.

    Un beso María.


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Hola. Gracias por tu comentario.