Latidos.



Margaritas de aliento
prende mi corazón,
hinojos al viento
me llevan a tu tentación.

Aún estoy vivo
esperando pase la tempestad,
aún hay sangre corriendo
en este corazón latiendo,
a pesar de la oscuridad.

¡Calla! me reclama el latido,
cuando palpita tu nombre
en ese golpe enloquecido
que me enciende
hasta el más profundo
de mis sentidos.

¡Ama! me dice el latido,
cuando palpita exaltado
estando contigo.

Y yo me deslizo
y me preparo para saltar
de tus labios
a tu ombligo
y allí me quedare acurrucado
para soñar,
con un sueño de locura,
de éxtasis incontenido
que volara
y se perderá
en un viaje
a tu prohibido.

Quizás la tormenta
se desate como un lazo
y se quede en llovizna
y me deje bailar para siempre
sumido en tu abrazos.

Margaritas de aliento
prende mi corazón,
hinojos  mojados
necesitan quedase en tu corazón.

Imagen: Desconozco autor.

2 comentarios:

  1. Latidos escritos desde las letras de tus versos, así se leen, así se escuchan, así se entienden, así se sienten, porque están dictadas desde tu palpitar, un poeta que escribe con el alma, solo puede escribir, latidos.

    Me encantaron especialmente éstos versos, especialmente sensuales, y que, con tu permiso, poeta hago míos:

    Y yo me deslizo
    y me preparo para saltar
    de tus labios
    a tu ombligo
    y allí me quedare acurrucado
    para soñar,
    con un sueño de locura,
    de éxtasis incontenido
    que volara
    y se perderá
    en un viaje
    a tu prohibido.

    Un aplauso y mi beso, poeta.

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  2. Gracias María por estar siempre hay, dejando tu granito de dulzura en mis letras y por esta amistad que comparte una afición por la poesía y su mundo.
    Un abrazo.

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Hola. Gracias por tu comentario.