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Imposibles



En el nombre del verbo
que intento conjugar,
me quedo en el sueño
del que no quiero despertar.

Palpitan en mis entrañas
surcos de mar,
salobres rizos de violetas
que no te dejan escapar.

El cielo está prohibido
y yo lo prohíbo más,
si miro tus ojos me pierdo
donde nadie se perdió jamás.

Eres el misterio fugitivo
que atrae mi corazón esquivo,
donde la memoria es esquiva
en el horizonte de una playa perdida.

Juego a ser fuerte el mi privado
pero ya ha sido desahuciada,
por tu vida, mi vida perdida
de bohemio desterrado.

Sí, yo también creo en los milagros
y en la fuerza para dibujarlos,
no sé si al lado de la luna
con un poco de fortuna.

o entre los besos ilusionados
que jamás te he dado,
que se hacen largos y eternos
en el roció de este invierno

Y se hacen frías mis palabras
como la peor cobardía,
se cierne sobre las espaldas
en la indolente monotonía

De un diario obsoleto
en el que tú, eres fuego concreto
y yo una vela prendida
en un sueño sin vigilia.

Imagen: Adán Spizak -Eraser-

Un Día Se Parece



Un día se parece tal vez a otros
y en el salto de la cama
se desploma la vigilia vacía
de los hombres atrapados
en sueños de porcelana,
que crecen tejiendo la desidia
de los atroces perfiles del misterio,
donde el miedo se posa en la garganta
y quiebra el instinto
y roe la carne.

Ya no saben los peregrinos
pasear su temple,
como guerreros forzosos
que algún día en el camino
se dejaron generosos
en estrategias contundentes,
abismos de inocencia
sobre lajas de impaciencia.

Un día se parece tal vez a otros
y grita el silencio que no cesa
y la vida se convierte  en promesa
que se lanza perfecta a la cábala,
entre hipótesis malditas
que los hombres no suscitan,
mientras, cada uno es capaz de romper
sus victorias sin palabras,
antes del atardecer
de las vanidades calladas
y llevarse a la tumba
de las noches selladas,

las hipocresías desojadas.

Imagen: Kiyo Murakami  -Try your fortune-


Viaje A Tu Constelación



Me clavaste tus ojos de pureza
invitando mi lujuria a tu belleza,
tu sonrisa se hizo profunda
en una noche de viento fecunda,
tras las ventanas y sus cristales
bailan los cipreses reverdecidos
con movimientos prohibidos
danzas sensuales.

La noche se hace callada,
tras el rubí de una copa de vino
suena un bolero casi divino
con acordes de pasión enamorada,
dos cuerpos entrelazados
bailan apasionados,
tu pelvis se acelera
al ritmo de mi cadera,
tu cuerpo acaricia
el tacto de mi malicia
y embriagado de tinieblas
caigo en el ahogo
de un beso en el que me demoro
y ahora ya no hay  bolero
que me quite el desvelo
por ansiar tu anhelo
de subir juntos al cielo.

Ansioso por perderme entre tus caderas
inaugurando tu excitación,
tu vientre es mi lanzadera
hacia un Saturno escondido tras Plutón,
mis manos buscan tus estrellas
perdidas en Orión,
mis besos ahora se quedan
deshaciendo el bolero en canción,
quemamos nuestras naves
desbordados de excitación,
y emprendemos nuestro viaje
al fondo de esta constelación.

Imagen: Autor desconocido.

Corduras Sin Eternidad



Parezco estar hecho
de voces olvidadas,
frases entrecortadas
y voraces pretextos,
que se prolongan al exterior
naciendo de mi creativa fertilidad
y no encuentran la realidad.

Es una leve sensación
que me recorre el interior,
que me atrapa a un nivel superior.


Me envuelvo en la realidad
esa desconocida sin seriedad
en la que soy un desapercibido
dibujando estereotipos
del presente indefinido,
espero en el andén de la locura
a que pase un tren llamado cordura,
viajo al país del coraje
con mi pluma como único equipaje,
la gente me mira
con sonrisas de puntillas,
con ojos de sorpresa
y yo camino con los ojos cerrados
y los pómulos ruborizados
entre laureles de estímulos
que me devuelven una y otra vez
al país de la realidad,
donde está prohibido soñar
corduras sin eternidad.

ImagenKyle Thompson Fine art
:

Dicen



Dicen,
que a la tercera va la vencida
pero no saben
que faltan a la verdad,
los que se quedan en la segunda
permanecen colgados
balanceándose solitarios,
suspendidos del hilo de la nada
oscilando en el equilibrio
que no va a ninguna parte,
son tan imperfectos
los guiones de la vida,
de los hombres
que muerden el polvo,
ellos no pueden volver
a recuperar sus historias
y se mueven con sigilo
consumiéndose  despacio,
entre la incertidumbre y el miedo
sedientos de recelo,
miran al suelo
y posan sus pies
en el quicio de la duda
que los asalta y tortura.
Dicen,
que ya no hay eternidades
que esperen sus virtudes,
solo ojos indiferentes
que se van con los valientes
y una guerra sin esperanza,
que se abre paso
entre las cenizas del fracaso,
para hacer prisionero
a ese soldado traicionero
capaz de hacer acopio
de un profundo amor propio.

Imagen: Tinman Conrrado Fiscareli