....................................................

Destreza Sabia De Mente



Reflejos de música inundan los ecos de mis silencios,
en el rojo se incendia el cristalino por el que miran mis ojos,
el negro es color que premia la ausencia elidida de tu piel,
a gotas de tinta, se derrama un corazón sobre una hoja de papel.

Postrada tu inocencia que a vicio me vence,
dos puntos equidistantes se acercan piadosos
entre una mirada tapada y unos labios hermosos,
mientras florece serena la melancolía por la que mi vida atardece.

La destreza sabia de mi mente
viaja hacia ti a pesar de la contra corriente
y a corazón traga silencio inminente,
que a duelo eterno, te me haces urgente

Ausencia de noches solas
de velas desgastadas,
humeantes y apagadas
locuras al despunte de las madrugadas.

Y la música tintinea en espacio y tiempo
y calma la mente subyugada
que a gritos secos se revela traiciona,
por la alquimia frágil del lamento.

Imagen Autor desconocido

Sabes



Sabes…. no sé si puedes imaginar lo que cuesta abrir los ojos cuando caminas por un silencio eterno que se ciñe a tus espaldas y en el camino se abre el surco que va dejando la impronta de tu alma, quizás uno no este hecho del hierro que pueda labrar las marcas, pero yo sé que también la paja con su suavidad desgasta y deja igualmente su traza,  cuantas veces nos escudamos detrás de la armadura férrea e inmaculada de los valientes, incapaces de mirar atrás y demostrar un ápice de ternura, para que nadie sospeche de nuestra fragilidad, la cual se destructura una y otra vez a las ventanas del alba.

 Sabes… que las lágrimas volverán acompañadas de la angustia y te dejaran frente al abismo del miedo a seguir caminando con el peso de ese maldito silencio en el que la conciencia sisea como un viento envolvente, las palabras que dictan tu caminar.
Y sabe que estas solos.

Por eso necesitas el punto de la palanca donde apoyar con entrega todo lo que condensas, donde abrazarte para desvestirte de ese miedo, para desnudarte a un amor entregado y puro sin esquivas ni protestas, sin cadenas que o agonicen ni necesidades que lo martiricen, tan solo la confianza puesta y fija en el fiel de la balanza. 

Al Atardecer De Un Sueño



Aquí estoy al atardecer de un sueño, esperando un recuerdo inédito que se posa en una rama y trae los pies llenos de nostalgia y en el pico una sintonía de miedo, burla y jauría; veo un niño rubio de calzón corto, con las piernas cruzadas, leyendo un libro y al lado descansa sus espada, todo parece extraño, plausible, pero extraño, el sueño es un clamor de risas, de dedos índices detenidos y pavorosos, acusadores y jocosos.
Se me humedece la mejilla que ahora es rosada, no hay rabia ni tristeza, pero una lagrima se resbala e inunda las palabras que se ahogan  en dentelladas, en medio de los renglones de una historia asimilada; ahora sé que yo soy el niño y miro mi espada, la madera deslavada va tomando color de plata y en la punta cinabrio bermellón que resbala y se torna escarlata, ya no hay risas, a ellos, el silencio los delata.

Tras el papel ilustrado de canto prensado, corre la tinta y surca anaqueles bien trazados, que sostienen la historia de un héroe legendario, en el que Julio, me hizo, real al hombre imaginario, yo fui por horas un correo siberiano, que portaba una carta a misión de su soberano, cruce ríos caudalosos, bosques frondosos y saturados de peligros acechantes, perseguido por tártaros gigantes, espada en mano fui sorteando las acechanzas y trabas del camino, para llevar el correo a su destino, en interminable galopada por la estepa siberiana.  


Y allí despertó el héroe soñador, entre las burlas de la juventud hiriente, la vergüenza hizo me apretar los dientes, alzar la espada y defenderme como un guerrero valiente, nadie se burla del que lee y entiende, del que sueña y comprende, del que imagina, crea y en el corazón acurruca para siempre.

Imagen: Agapxis    

Un Instante Revoloteando



Hay un instante revoloteando en mí
lo sé,  tú corres por aquí,
te revelas en brillo
de cabeza a tobillo,
hay una boca dispuesta
y una lengua sedienta
una prisa discreta
y una sonrisa concreta
un beso pensado
por un hombre osado,
un mordisco enredado
por un deseo desbocado,
hay una mano tirando
a un cuerpo acercando
y otra mano acariciando
la espalda que estas tocando,
hay una cama con sexo,
somos ángulo convexo,
viento en fricción
que cambia de posición,
de ángulo convexo,
al beso de tu sexo,
hay una mirada
sobre el oráculo de la Ilíada
y unos montes hermosos
tras los cuales se esconden tus ojos,
hay una fantasía
que se revela todo el día,
tú y yo mirándonos
y los dos lanzándonos.

Del Café



Sentado,
colgado,
sigo
obstinado,
mirando
el fondo
del circulo
redondo,
del vaso
con poso,
de café sabroso,
silencioso,
ando,
pensando,
como
borro
de mi silencio,
el amparo
de tu sexo.

Mujer De Sombras



Eres mujer de sombras,
vestida de silencios
de callado incendios,
esfumados por la lluvia,
tus ojos puestos
en el horizonte de los sueños,
empapados de gotas de secretos,
de esperanzas clausuradas,
en el frescor de los labios tiernos,
donde callan tus palabras
contenidas y atrapadas
tras el cristal de la ventana,
con alientos comprimidos
que dibujan suspiros,
fugaces gacelas del martirio,
que empañan los vidrios
de esperanzas extrañadas,
de guirnaldas deseadas,
esperando que el días
brote tras la alborada.

Cobardía De Amor



Los daños son inevitables,
cimbrando las palabras
se desgarran para quebrarse
y retorcerse entre tú y yo,
girones rotos de piel
dejan visto los corazones
y el alma se desangra
a borbotones.

Es el barro el que me inmoviliza
en la ciénaga del dolor,
las palabras
me hacen trizas,
sé que abren heridas
que nunca cicatrizan,
pero hay esta la horca de la sinrazón,
curvilínea y punzante
se escapan las palabras,
entre los labios de un yo delirante,
de una fina cobardía de amor.

Imagen: Simon Strong Touch The Ski