Sacrificio De Alborada.



Un soplo helado de rocío
tersa la madera con su frio,
tirita la madrugada
bajo una luna crucificada,
árida es la embajada del silencio
que quiebra el viento en su espacio,
donde cuelgan desesperados
los granos de los dioses morados
que se preparan en entregadas lágrimas
para ser sacrificadas, estrujadas
y entre llantos de aromas
se consagran las esperanzas,
sueños de hombres sudorosos
que en sus voces mascan la oración
de una liturgia que nace en el corazón.

Calla la alborada divina
escuchando un pardal que trina,
nace el día de fiesta vestido
en trujal mosto bendecido.

Y al trasluz del cristal se explayan
los rubís cargados de vida,
dulce se derrama en muerte
los caldos de rojo fuerte,
que ofrendan su corazón en sangría
con gritos fértiles que no callan
entre lagares frenéticos de alegrías

Una oración de paz se levanta
con guiño de sol radiante,
en la copa se sacrifica la sangre
que redime en la mesa santa
al toque de fe de una campana
un domingo de septiembre por la mañana.


Imagen: extraída de la red.









6 comentarios:

  1. Entre lo bendito y la savia que embriaga espíritus, entre lo albo y lo escarlata, tus letras...

    Wine is constant proof that God loves us and loves to see us happy.
    **Benjamin Franklin

    ;)

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  2. Qué disfrute al leer tu descripción tan poética. Tal vez esté equivocada, Agapxis, pero al ver la imagen de la uva y combinarla con tus versos, me ha venido otra imagen, la de los vendimiadores. Mi imaginación ha dibujado un paisaje, un momento, un espacio...

    Precioso, bello, espectacular todo él.

    Mil besitos, Agapxis.

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    1. Tu conoces bien la tierra, nuestras tierras Auroratris y esos días de de tradición y recogidas de sacrificios.
      Besitos .

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  3. Me dejas sin palabras amigo Agapxis, hay poemas que me resultan difíciles de comentar, pues éste es para mí uno de ellos, en el que has escrito una liturgia celestial con tus versos llenos de vida, hasta con gritos que se escuchan, en la fiesta envuelta en esperanzas, una oración redimida con toques de campanas en un domingo de septiembre.

    Muy buen poema, amigo Agapxis, sigo diciendo que cada día me sorprendes más.

    Mi aplauso, admiración y un beso.

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  4. Quien me lo pone difícil, difícil lo tiene María, Ja,Ja,Ja... de todas formas tu siempre haces tus comentarios joyitas capaces de alimentar cualquier alma, con esa viveza de palabras que te caracteriza.

    Un beso y mi inmensa gratitud.

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Hola. Gracias por tu comentario.