Cautivo.





Eres, sustancia rodando por mi memoria.

Al silencio se despierta el alba
y avanza la luz que me regala la abierta ventana,
mi mente se hace pasto de tu añoranza
contaminada de corazón sin confianza.

Estas en este calvario de gloria
por el que te paseas por mi memoria,
desnuda te pincela mi imaginación
saltando en el alba de mi obsesión.

Tiembla mi mano
vacía de tu tacto,
huérfana de la caricia de seda
que de mi sombra perpetua se apodera
y te rompes como una flor en la distancia
que me deja ciego de su florecer.

La luna ya se apago
quebrada de tu identidad
y con un lazo de necesidad,
la mañana la dejo en el olvido
junto a rebelión de los sentidos
que paralizan el tiempo
y desvisten los abismos
de una distancia que no mitigo
que no aferro ni consigo
redimirla en mi estado de cautivo.

Cautivo… de la latente necesidad
anidada en este corazón
ausente de ti.



5 comentarios:

  1. A veces, las ausencias se sienten desde el alma, y duelen mucho, tanto que el corazón se siente vacío, sordo, y sin latidos.

    Me encantó el sentido que le has dado a tu poema, en esa calvaria soledad entre silencios y sombras, a pesar de ser un poema nostálgico, no deja de tener tanta belleza como los demás.

    Un placer volver a leerte, amigo Agapxis, voy a por la otra entrada que no la he comentado todavía.

    Un beso dulce de seda.

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  2. precioso poema como siempre, mas la imagen que irradia inocencia, esperanza, una mirada dulce, mas con un poema que cautiva.
    Saludos

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  3. Nada mejor que una ausencia muy amada para que nos acompañe siempre. La ausencia es o no es, todo depende de nuestra voluntad y disposición. A la ausencia le puedes decir todo lo que piensas y sientes, sin miedo a nada. Las ausencias son mágicas si es que las tratamos así....
    Un abrazo amigo, feliz semana!!!

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  4. Somos cautivos de muchas cosas... pero serlo de la ausencia del otro... se clava tu poema, amigo poeta. Me fascina tu dominio para expresar con tanta belleza un sentimiento tan melancólico.

    Mil besicos y buen fin de semana, Agapxis.

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  5. Precioso poema como siempre , poeta.
    Las ausencias lastiman , dejan heridas difíciles de sanar . Se presentan en el recuerdo una y otra vez. Hasta que llega el olvido .Si tenemos suerte.
    Aplausos para tu finísima poesía.
    Un abrazo gigante.

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Hola. Gracias por tu comentario.