Tu Lengua



Desnuda y húmeda
en un infinito transparente
yace escondida
la serpiente inocente,
el viento de tu corazón
la tiembla en clara
violencia de pasión,
cuando me acercas tu cara
de niña mala.
Disfrazada de ganas
friccionas el muro de tus dientes
y moja tus labios,
tus labios ardientes,
mis ojos viriles
se cierran sensibles
a tus  pasiones febriles
y reptas como loca
cuando entras en mi boca,
la batalla se sirve paciente
tu gladiadora es buena combatiente
y enroscada a mi salada
bailan una lambada
en mi boca de fogata
con placer de catarata.
Y muerdes con advenimiento
de lujuria obediente,
cálida caricia de tu diente
que me lleva al desconcierto
y lames, como se lame la pasión
que azoga el corazón
en un beso con sabor a deseo.


Imagen: De internet.

Perder Tus Ojos



Se lo que es el dolor de perder tus ojos
ver tu espalda enseñándome el silencio,
tirar la palabra al abismo deshabitado,
que viste de negro los deseos desterrados.

El corazón se hace intruso en la noche,
absurdo como la terrible espesura,
de las cenizas de una callada derrota
que con sigilo te pone la tristeza en la frente.

Y los labios se agrietan de soledad,
se escarchan los besos en la eternidad,
de un feudo dilapidado de ternura
donde sangra la agonía de la impostura.

Sacrificio De Alborada.



Un soplo helado de rocío
tersa la madera con su frio,
tirita la madrugada
bajo una luna crucificada,
árida es la embajada del silencio
que quiebra el viento en su espacio,
donde cuelgan desesperados
los granos de los dioses morados
que se preparan en entregadas lágrimas
para ser sacrificadas, estrujadas
y entre llantos de aromas
se consagran las esperanzas,
sueños de hombres sudorosos
que en sus voces mascan la oración
de una liturgia que nace en el corazón.

Calla la alborada divina
escuchando un pardal que trina,
nace el día de fiesta vestido
en trujal mosto bendecido.

Y al trasluz del cristal se explayan
los rubís cargados de vida,
dulce se derrama en muerte
los caldos de rojo fuerte,
que ofrendan su corazón en sangría
con gritos fértiles que no callan
entre lagares frenéticos de alegrías

Una oración de paz se levanta
con guiño de sol radiante,
en la copa se sacrifica la sangre
que redime en la mesa santa
al toque de fe de una campana
un domingo de septiembre por la mañana.


Imagen: extraída de la red.









Bestias Traidoras.



Hacemos el amor
como bestias traidoras
planeando sus venganzas
de placer ejecutor,
nos desnudamos en el sigilo
que eriza las garras
de avideces sombrías
preñadas de olvido,
nos mordemos los labios
con disciplina ardiente
como caníbales sensatos
cocinando sus platos.

Y hacemos el amor
tejiendo delirios,
coronando martirios
sobre las sabanas del pudor.

Cuando hacemos el amor
nos robamos destierros
de juicios gallardos
que gimen en nuestro interior.

Imagen: Te Beast. Danni Shinya Luo

Tu eco.

Dibujare un silencio tan hermoso, que me besaras para que nunca se acabe



El eco que imagino, quizás se llama miedo
a veces me lanzo a la aventura
de formar cimientos en el cielo
y dibujo castillo de tortura
en los que cobijar mi locura.

La alondra vuela tan altiva
en los prados de mi ternura,
lentos se me revelan tus secretos
que en inercia tiran de mi deriva,
delirios plasmados de deseo y aventura
que nostálgicos quieren volar a tu altura
y mientras me dibujas preciosos
momento mágico y silenciosos
en los que posar un beso insaciable
de deseo eufórico e interminable.

El eco se impregna de tu misterio
y se hace urgente a palabras
en dictados de conciencia pensada,
aletean en el naufragio emboscado
de una enmascarada reflexión
que se hace ilusionada ofrenda
a las puertas del corazón.

Y te vas,
como se van las aventuras
que no pude alcanzar,
como humo en las sombras
que no puedo tocar,
dejando una gota
de tinta en mi pluma,
una melodía rota
suicidándose en la luna,
un pálpito de ausencia
persiguiendo tú presencia
y una trenza dorada de hilatura

para que no recobre jamás mi cordura.

Imagen: Ilya Rashsp