Mirándote Con El Alma




Despunta la mañana
confirmándose a través de la ventana,
intensa se despereza la luz en nuestra cama
y a las sombras de tu piel, su batalla gana,
tenaz y oblicuo se desliza por tu piel en caricia
un rayo de sol con manos en la lejanía,
ilumina tan suave y ávido tu desnudez
como mi recuerdo anhela el tacto de tu tez.
Mirándote con el alma
te recuerdo entre mis brazos,
esos que te atan como lazos
a tu misterio en esplendor
y absorben por los poros de tu piel
hasta la última gota de tu pudor.
Mirándote con el alma
te traspaso profundo y sereno,
como un silencio furtivo
anclado en la derrota de tu pecho,
gritando a la luna helada
de esta encendida velada.
Disfrazado de tangible locura
flagelo de caricias tu piel
humedecidas de ternura
que seca el aliento de mi calentura
y en las profundidades de tu ser
habito como sabia de dulzura
que reclama  en gozo su florecer.


Imagen: Tomada de la red.

Veneno



Te sirves en una copa transparente
con brillos a un tras luz que me socorre,
en tu carne desplomo mi avaricia
aprieta mi mano la implorada caricia,
lasciva se incuba mi mirada
por los caminos de tu piel deseada,
mientras implora el hombre
la devoción de tu noche.

En mis labios se derrama tu veneno
tibio y fugitivo de mesura,
con los ojos cerrados recibo tu beso
alquimia de elevada tortura
que a mi mente hurta su cordura.

Entre tus piernas
se columpia mi deseo,
frágil como el musgo suspendido
que se riza indefinido
en tu caverna sempiterna.

Y me deslizo como espectro envenenado
entre las constelaciones de tu vientre,
rodando tras mi voluntad impaciente

que en ti vencedora va penetrando.


Imagen: De la red.

Te Alejas



Le diste un golpe certero
a mi mano tendida,
quizás yo nunca ofrecería
salarios de jornaleros
que a destajo cavasen ilusiones
entre tus necesitadas pasiones,
yo tan solo soy
un verbo herido
en una quimera comprimido,
soy el gas que se siembra
en la obediencia de tu vera,
el que reza por tu deuda
sin recompensa extrema.

Desconoces mis miedos
para pulir este verso,
con un cuchillo entre mis dedos
por el centro lo atravieso,
fluye la sangre innominada
de la amargura que me asediaba,
grácil como el flujo de un viento de poniente
me alejo de tu frente
con una doctrina hundida
y el temblor que pones en mi herida.

No quiero melancolías
que te lleven lejos,
ni palabra que no digan
lo que en verdad siento,
oteare el horizonte
para calmar tu tormento
y seguiré con mi mano extendida,
como siempre,
ofreciéndote en silencio

toda mi vida.

A Vuelo



Se sentó al lado de su sombra dormida y contemplo su sueño.

Despego sus brazos en ondulantes movimientos, con el temor en sus ojos decidió lanzar su frágil cuerpo a las hechuras del aire, su ímpetu buscaba vencer la esperanza a golpes de ánimo, en su intensidad trazo pequeñas verticales de ilusión que levantaron sus pies del suelo y empezó a ver la perspectiva de su mundo desde las atalayas del cambio.
Se encontró con una locura fresca y decidida, que le esponjaba la vida de caricias y susurros de libertad, en su ángulo de despegue y mientras se concentraba en sus anhelos, veía las ataduras al espacio que le ofrecía la vida, sentía el cansancio de sus músculos entregados al esfuerzo de su empeño por volar en el espacio de sus sueños, cerró los ojos y sintió el roce de su voluntad contra el aire, en su oscuridad planeo con suavidad envuelto de destellos de luz y procedentes de la felicidad que emanaba de su cuerpo, se dio cuenta que su conciencia se perdía en el fondo de su ser, en un intento de dialogo con sus virtudes, que le dijeron las claves de la sencillez y la humildad, fue entonces cuando abrió sus ojos concibió que su fantasía lo había elevado tan alto que si caía destrozaría sus esperanzas, intensifico cada uno de sus movimientos con esfuerzos y estrategia que lo mantuviesen en su firmeza de vuelo.

Y se dirigió al sur de sus instintos, tras las horas que prepararían su estrategia a la cual se aferraba, se colocó en el camino de la persistencia y el coraje donde conoció la sabiduría de que los golpes y las caídas son para entender que la vida está llena de trabas, pero que caer no significa perder sino renacer, aprendió a compartir su sabiduría la que recogía  en el camino a la verdad y se separó de las sombras que no le dejaban ve el espíritu propio y el de los demás.

De repente se dio cuenta que no necesitaba mover sus brazos, que con solo estirarlos conseguía mantenerse a flote y miro hacia abajo, su semblante empezó a cambiar, los miedos empezaron a desaparecer mientras una sonrisa de seguridad subía por su pecho directa a colocarse en sus mejillas, fue entonces cuando vio con claridad que podía llegar donde quisiera que todo era sencillo, que su fuerza la llevaría a la conquista de cualquiera  de los mundo de experiencia que se propusiera, todo era cuestión de tesón y esfuerzo y sobre todo de ofrecer  humildad de para con la vida, abrió sus ojos y se dejó caer, puso sus pies en el suelo y dejo de mirar su sueño y vio un hombre seguro que no aceptaba los pasos de la vida sin antes no comprenderlos, un hombre capaz de conocer y tomar las aptitudes necesarias para seguir su camino.


… y despertó.


Imagen: de la red.

Espejos De Lunita


Quisiera prometerte
que no te olvido
y es que nunca recuerdo
acordarme de olvidarte.

Lames la distancia
de dos puntos interrogantes,
refugias al silencio
en tus ojos de terciopelo,
donde penetro sin respuestas
que convenzan a mis arterias,
quizás te gustaría que mi lengua
se entrelazara a tus "tequieros"
y que floreciesen las lilas
en el otoño de tus cielos.

Me mantengo abrazado
a tus "te extraño"
a los que pongo sonrisas
que se desvanecen con prisas
cuando las noches se los lleva
sin besos en sus esperas.

No sé si te desgarro
el tránsito de las horas
cuando te niego la corona
de este reino agreste y solitario,
por el que caminan
los vientos de mi corazón,
sabes que te ofrezco mi ternura
como un remanso
a tu huracán de tristeza,
que no te salvo de tu llanto
ese que moja tu cama de soledad.

Camino en el desconcierto
de no saber olvidarte
y pongo blasfemias a mi corazón
para que nunca te saque de su rincón

Y qué difícil es olvidarte
con las manos atadas de hablarte
y la misericordia implorando de escucharte.

Imagen: Brad Kunkle



Te Hago



Te hago de humo y esperanza
de sueño de agua y caramelo,
de láminas  de explícito deseo
en las que refugiarme sin tardanza.

Te hago de espacios extendidos
sobre lienzos de colores divertidos,
de tiempo futuro e inalcanzable
entre versos de rimas insaciables.

Te hago de almohadas blancas
en las que abrazo tus sombras,
bajo torturas de deseo
que entretienen a Morfeo.

Te hago de ofrenda de soledad
de la lejana ausencia inconclusa,
que pone a tu cuerpo de escusa
y mis ojos llenos de realidad.

Te hago de luna imaginaria
de letanía y plegaria,
de vuelcos de corazón
que estremecen mi aflicción.

Te deshago de alivios de verdad
que se exhalan por los suspiros
de tu falta en mis sentidos
que te dan la libertad.

Punzadas De Tortura



A veces, solo a veces
consigo convencer
a mis reflexiones
para que me puedan entender.

Si calculo el sentimiento
que corre por mi sangre
la proporción de desbordamiento
es un pesado lastre
del que no consigo liberarme.

En los atardeceres todo esta sereno
las palabras tienen argumento
y reafirman los matices del pensamiento
a veces ligeros y otras veces eternos.

Pero la noche viene con párpados cerrados
que ocultan hilaturas de volátil desdén
que se posan en mis sueños
sin puntales ni sostén.

Se cuelan las tesis entre mis venas
y recorren mi cuerpo transgredido
dejando las arterias llenas
de pensamientos confundidos
.
El sueño se embelesa de cordiales
intuiciones espontáneas y espirituales
que estallan lisonjeras y verticales
buscando la luz de mis manantiales.

Y brotan las punzadas de tortura
como un enjambre de misterio
donde aparecen las hilaturas
que salvan a los sueños. 

Imagen: de la red

Interjección.



Me ofrecía la seriedad de una virgen terrenal, aplacando la locura incierta y desdeñada de un indómito carrusel de tentaciones, que era culto de mi corazón, calmaba mi pulso en los instante de ansiedad, cuando buscaba sus ojos que jamás había visto de cerca, venía con su palabra fresca y una traviesa interjección cruzando su cara, la distancia entre nuestras sombras se saturaba de intercambios silábicos que desnudaban cada una de las trabas que nos ponía la vida, los miedos aullaban como coyotes hambrientos descuartizando el vigor de las primeras sonrisa y las intenciones se helaban en los pies de dos mártires de un amor imposible.
Ella sostenía la esperanza en una caja envuelta en papel de seda, esperando una lluvia de primavera que sus ojos trataban todos los días de contener, deseando consumir el cigarrillo que matase las hormigas del tiempo convertidas en falaces yugos de soledad.
Me deshacía mirando a la ventana de luz y esperando la paloma blanca que consagraba su presencia y llenaban los estímulos de mi vida, marchitos y en silencio y en el espejo de mi calma florecía una locura de luna radiante que no podían contener los poros de la piel.

Pero la vida, aliada de un tiempo caprichoso e insaciable provocaba silencios tan oblicuos como hirientes, que desarmaban el valor de dos mortales entregados a una intensa experiencia de la vida.

Imagen: de la red. 

Bajo Los Olivos.




En mayo no hay lirios en la senda que arrastra mi vida, camino debajo de los olivos de dolor, que con su sombra deleitan los placeres absurdos de la vida y florecen arrogantes como gigantes bajo las telarañas de la experiencia, en sus brazos se extienden las ramas que deberían proteger los miedos, pero las desilusiones castigan las injustas distancias que invocan las vanidades de los corazones.
Solo el tiempo es mi dios, el me dará y me quitara lo que me pertenece, y yo, a su merced, sembrare las voces de mi destino.

Lo que te viene se acepta, solo hay que tener la capacidad de comprender y perdonar. 


Imagen: Extraída de la red.