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Sedúceme



Sedúceme al fondo a la derecha,
en un rincón de la noche,
con tu mirada tibia
de sorpresa impredecible.

Sedúceme a si, despacito,
como el tic, tac de un reloj sin tiempo,
que en la vigilia del asombro
hace vacilar al sueño.

Entrégate, con toda la imaginación de mujer,
arde, sobre la calle abierta de mi anhelo,
camina, como nadie más que tú lo sabe hacer,
rompe las ataduras que me amarran a este suelo
y haz que sienta tu capricho convertido en placer.

Entrégate al desliz sigiloso y profano
por el que en mi pecho pelegrina tu mano
con la constancia audaz y desvanecida
que deja el tacto de tu caricia estremecida.

Sedúceme de cuerpo, alma y mente,
abre los cerrojos clausurados de mi pasión
que solo quiero tenerte,
mía completamente hacerte.

Imagen: El arte de la seducción (Hiperrealismo) - Omar Ortiz 




Si Yo Pudiera Escucharte



Si yo pudiera escuchar
tu voz con el frágil acento
de la pureza de su nacimiento
y desvelar tu salvaje susurrar,
si la cadencia de tu palabra
se hicieran virginidad cristalina
y el sosiego fuese un capricho que contamina
el sonido de tu fuente intocada,
Si yo pudiera extirpar
la canícula de tu tristeza
con un canto de unísona destreza 
que te pudiera cautivar,
dejarías rendido al frenesí
de los rituales nocturnos,
cada una de las incógnitas escondidas
por las que gime así
tu carne sobre mi carne.
Si fueras voz en mi locura,
fértil seria la resucitada siembra
que nace en mi pecho y tiembla
en un vuelo de ternura.

Si yo pudiera sentirte
en tu latido  primitivo
y más salvaje de tu corazón,
desvelaría toda tu pasión.


En Ti.



Cerré los ojos y me hice deseo
en la textura placida de tu mano,
me pose frágil y desnudo
como un pétalo cortado
entre las yemas de tus dedos,
temblé como una espiga de mies
a la que cortan por los pies
al sentir el susurro de tus suspiros,
me hice azul de diluvio
y me trence con tu viento
vi la espiral de tus sentimientos
venir, como una brisa discernida
en el silencio de tu pureza,
mientras, sentía el ocaso de tus pupilas
abandonar la realidad del mundo
y volar a la primavera de los sueños,
yo se que pusiste todo tu empeño
y la fuerza de tu corazón enamorado
en que los violines del fulgor
pusieran sus notas en el camino
al que me arrastraba tu luz interior
y me alce en tu exhalación,
para hacerme un hueco perpetuo
entre las aurículas de tu corazón.

A veces quiero ser irreal, como una poesía de sueños, hacerme perpetuo en el vuelo de tus sentimientos y vivir como una pluma sin peso, allí donde tu luz interior ilumine la plenitud de tu amor.






Hechizos De Tinta.



Hechizo de tinta al anochecer
que fluye en un latido bravío
suspiro azuzado que hago desafío
y lo colmo de razón y poder,
dicen que la luna me protege
de los designios que ahuyentan la inspiración
y bajo su influjo preparo pócimas de pasión,
hierbe la caldera de mi corazón
mientras mezclo brebajes a sazón
con alevosa intención...

soplo de musa,
toque de lira,
poción bucólica,
pizca de lírica
y una cuchara
colmada de erótica,

...cada  noche y detrás de la luna
dejo pintadas y escondidas mis runas
esperando que alguien las descubra y las una
a golpes de lucida fortuna,
las beba como ambrosía,
las vista de melodía,
las acaricie con armonía
y las haga ávida poesía. 


Tu Presencia.



Siento,
agitado el silencio
evidencias desprendidas
certeras y sentidas
de tu lucha por mi vida,
se derrama tu presencia
en la puerta de mi misericordia
y a tu cintura me invoco
con el designio de un loco
que corre a redimir tu alma
cuando te acercas vestida de ganas.

Te mido la esperanza,
a metros de mirada
y desenrollas la ternura
mientras sobre mí, lías tu locura´
lías y me lías a tu presencia
querida mía.

Siento tu presencia
en el roce liviano de tus labios,
coronando besos profanos
para arrebatarme la inocencia.
que te llevas,
te llevas,
cada vez que siento tu presencia.

Siento,
tu aliento,
vestido
de suspiro
e incendiado pensamiento.

Eres ola de mar intenso
con sal encendida en vena,
tu pecho roca inmensa
donde anclar mi sentimiento.

Eres una primavera encendida
que va mimando mi vida,
una dalia atrevida
que me lleva a la deriva.

Un sol radiante
un bálsamo calmante.

¡Oh! pequeña dulzura,
¡Oh! vino de embriagador aroma
que vienes y vas encadenada,
como un sueño sin morada
que no conoce almohada
donde caer saciada.

Y vienes y vas, te meces
como el aire que crece
que a mi cuerpo estremece
y quedas en mí, permaneces.





Asì Te Quiero



Erguida y despeinada
subiendo y bajando,
en el ras de un cielo bailando
así te quiero.
Clavada,
sintiendo sabores profanos
manteniendo el dialogo de las manos,
fluyendo y sintiendo
manteniendo la sangre ardiendo,
con la cadencia de una pasión en prendimiento,
con la turgencia de tu seno
volando en desenfreno,
así te quiero,

Contorsionada y arqueada
en el lado del esfuerzo,
con la mirada perdida
en busca del consuelo
que te suba a ras del mismo cielo,
así te quiero.

Rompiendo el infinito del silencio
al roce de lo que acaricia dentro,
con la agitación en tormento
y el grito ahogado en gemido sediento,
así te quiero.

Caída, deprendida
con tu mejilla sobre mi pecho,
saciada en los manantiales del verbo,
piel sobre piel fundida,
volando por encima de ese cielo,
así te quiero.

Imagen: extraida de la red

Como Agua Liquida



Precipitasen gotas de lluvia
con versos irradiados de índigo
manantiales de vano pulcro
brotan en vena de utopía,
descienden zigzagueantes
mojando la espalda consagrada,
la piel se sienten mimada
con caricias de arco iris hidratante.

Era vulnerable a los desbordamientos silábicos
producía néctares golosos
que hidrataban un alma liquida,
tan desecha de esperanza
que desintegraba los sueños
quizás esos a los que nunca puso empeño.




El cabello sobre su pecho
y sus pies sobre la arena,
en los pómulos ríos rojos de pena
y unas nalgas tersas como helechos
la moldeaban como una metáfora de mar
a la que le hubiesen quitado la bravía
y sus olas se batiesen en cobardía
buscando un elixir liquido
que saturase sus aristas
de húmeda sal embebida.


Al sur de su mirada
seguía el mar y sus aullidos salados,
meciendo sortilegios de emboscada
en volutas de fluido preparados
y como gotas de lluvia quebradas
la expansión del ánimo
la delataba
y caían,  caían desde la cascada
de lo más profundo de su alma
con el rubor de un desahucio pertinente
y la deformación tenaz de una boca de serpiente
gotas de líquido deseo
que entregaban su lozanía a Morfeo
y su mente se diluía rápidamente
en  clímax  de aguardiente.


Estrellas



Sus dedos señalan las estrellas
sabia que estaban fuera de su alcance
tal vez eran demasiado bellas
para con las manos poder tocase,
cerro los ojos para escaparse
y abrió las hojas de una ventana grande
y de par en par el nocturno se colocaba,
como la ceniza espesa y neutra
de los sabios efímeros dispuestos a la tragedia,
la noche seguía alrededor de las estrellas
y llenaba de ebria desquicia sus intenciones,
su inteligencia desacreditaba los privilegios
que podían otorgarle el sentirse soñador,
enfurecido, cerro al paisaje otra vez sus ojos
y se lanzó a la vigilia de los valientes
sintió las náuseas debajo de su pecho
donde quizás nunca hubieron mariposas
que durmieran en su mismo lecho
y le dejaran palabras cautelosas
que llenaran sus espacios
de febriles arrumacos
o vendaran sus terapias
de conciencias ajadas,
que siempre se clavaban
como espadas perfiladas
entre los gritos que se exhalan.

Pero la noche seguía estrellada
y su cabeza a la almohada pegada
la  abstinencia clavada
y una neurosis depravada,
la vigilia adelante
y un café en la mesita
con tres calmantes,
un desierto de silencio 
y un verbo lleno de llanto.


                                                    A veces las estrellas que más brillan son las que duelen.

Imagen: de la red.