Guirlache.



Perforada la noche

se sobrecarga de vida,
las esquinas vacías
de duendes de guirlache
goteando rabia ilustre,
y yo, sigo trepando por el miedo
que sube a tu cuerpo
sin dejar de mirar al sur.

Al final del pasillo surge un nuevo día 

y esperando los jadeos me quedo
asustado tras la batalla del tiempo.

Tenaz y sutil te mueves en mi mente

haciendo propósitos,
saltando los puentes
que lanzo a tus pies
y el guirlache gotea
no se si en mi conciencia
o calentándose con paciencia y brea,
para perfumar la avaricia de hastío
por la que vienes y vas
como el curso del rio
por el que quiero navegar.

A veces me miento

tan vorazmente
que no encuentro la dulzura
en ningunas de las calles
que delinean mis virtudes
y a pesar de las estrategias
para calmar los insomnios
apareces incoherente, tan viva,
con esa envidiosa frescura
que me pone al borde de tu abismo,
maldita esta tortura…
que te piensa y no te tiene
y a dos pasos te sostiene
en humillante realidad.

Sosiégame con tus ojos

y pon el guirlache en mis labios,
hazte tan real como puedas,
trénzate en mi poema
y déjate dormir en mi mente.

6 comentarios:

  1. Todo un dulce placer leer esta petición final, ese ruego encauzado tras unos versos tan bien hilados, destilando desazón por una pasión.
    Chapeau, amigo poeta!!

    Mil besicos y feliz noche.

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  2. Gracias mi querida amiga y escritora.

    Besicos

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  3. Maldita y dulce tortura que atrapa tu mente y convierte tus sueños en trampas de piel y besos que te alimentan y sostienen...

    Deseo y pasión que late y se esparce entre cada uno de tus versos…

    Un deleite, amigo…

    Mil Bsoss!!

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    Respuestas
    1. Es una obsesión permanente que viste mis versos.

      Gracias, mil besso.

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