Te escucho.



Escucho, te escucho.

Me infecto de voces silentes
que se van blindando,
se hacen fuertes en la mente
mi mente,
agitadas como serpientes
retumban
casi con entusiasmo
tras la estela de mis pasos,
enjaulando mi descanso.

Y yo,
escribo un poema
que me delate,
que muestre mis ojos,
los verdaderos
y me abarrote de celo.

Comulgo en el alba
de los pájaros negros
y me angustia
tu voz
predicando en el desierto,
no alcanzas mi mano
la forjar de tu sosiego.

Escucho, te escucho,
enervo el verbo,
tu verbo
y abatido
sigo mi viaje

por el mundo de los confundidos.

7 comentarios:

  1. El poema tiene un arranque suave que va aumentando en calidad a medida que se avanza en la lectura. Precioso!

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  2. Enorme poema que alcanza esos recovecos sin venas, en donde los pensamientos en seco, zapatean y a veces rompen su plataforma... Cuánta fuerza tiene nuestros pensamientos, especialmente aquellos que tienen una raíz en el amor. Bravísimo amigo, eres fantástico!!! (la música me fascina, te robaré el acierto por un buen rato en mi blog, besitos)

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  3. caminos Agaxpis que todos transitamos. Un poema demoledor amigo

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  4. Te escucho y me callo para sentir más intenso tu poema.

    Feliz noche.

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  5. Buenísimo, Agapsix. Sendas y pensamientos...En ello estamos siempre. Feliz de leerte.
    Un abrazo, amigo ;-)

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  6. Escuchar y escucharse

    sin duda

    un saludo y gracias

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  7. Escuchar, escribir y latir cada emoción.

    Un placer leerte, amigo poeta.

    Mil besitos en la tarde.

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